19/3/26

LA PROVIDENCIA DIVINA

 El Eterno observa, desde el cielo, Él vé todos los hijos del hombre. Del lugar de Su residencia, Él vigila todos aquellos que habitan sobre la tierra. (Salmos 33:13,14)

Hashgajá pratit

Ningún copo de nieve cae en el lugar equivocado. Un pájaro no es atrapado a menos que haya un decreto del Cielo.

El movimiento de una sola hoja particular de un árbol en las profundidades de un bosque, sobre una montaña majestuosa ... a su derecha ... a su izquierda ... a todo lo largo de su vida es determinado por la Providencia Divina que ha decretado que vivirá durante un número específico de meses, días, horas y durante ese periodo se volteará y se doblará un cierto número de veces y caerá en un lugar preciso que no puede ser otro. Además, el movimiento de esta hoja particular afecta la creación en su integralidad permitiendo que la intención de Dios en la creación se realice. Nada sucede por azar: la Providencia Divina dirige cada elemento de la existencia.

Nadie puede sufrir perjuicio de otra persona sin que esto no haya sido decretado antes de Arriba. Todo proviene del Cielo. Todo lo que la Providencia Divina cumple, lo cumple con justicia y misericordia. Todo lo que sucede a cada instante es la justicia de Dios expresada. El hombre no posée ningún poder de causar daño alguno si esto no ha sido decretado antes de Arriba. Si un hombre se abstiene de buscar "culpables" (inclusive el perjuicio sufrido por su propia incompetencia) puede estar seguro que será ayudado a salir de sus dificultades. El que está convencido que todo depende del Decreto Divino no tiene ninguna razón por temer. Su corazón se llenará de alegría. Todo es fruto de la Providencia Divina que conoce los pensamientos y las intenciones que anidan en el corazón del hombre.

Hay que estar completamente libre de la idea de que hay una persona individual capaz de actuar independientemente de Dios: la realidad es que todos somos (conscientemente o inconscientemente) instrumentos en Sus manos.

Cuando algo sucede, nosotros debemos saber que es Divina Supervisión Individual. Es decir que Dios nos está llevando de la mano en cada instante y que Él sabe que es lo mejor para nosotros: no solamente lo que nos ocurre es Providencia Divina individual, sino que también la forma en que lo vamos a interpretar y percibir es Providencia Divina. Para entenderlo mejor: es posible que dos personas atraviesen exactamente la misma situación y sin embargo cada una de ellas tenga una experiencia distinta: esto es porque Dios sabe cual es nuestra experiencia personal. En otras palabras: todos sabemos que Dios no nos coloca pruebas que no podemos superar, de aqui aprendemos que Él no nos expone a un desafío en el que no tenemos las herramientas para superar emocionalmente.

Siempre hemos dicho que Dios sabe lo que hace y que todo es para bien, pero igualmente tememos que la situación deje marcas emocionales. ¿Cuál es el equilibrio emocional perfecto que debemos conseguir cuando tenemos una situación difícil en nuestras vidas? La respuesta final es: el mejor equilibrio emocional es el que Dios mismo te ha puesto. Él es el Psicólogo personal de cada uno de nosotros y Su perfección máxima no esta solamente en lo que Él hace sino en como lo vamos a percibir y cual va a ser nuestra experiencia personal. Si entendemos esto, podremos vencer toda forma de incertidumbre imaginable y ser verdaderamente felices.

Aquel que cree en la Providencia Divina, percibe a Dios en todo lo que ve y oye: cada faceta de su vida se transforma en otra oportunidad más de conectarse con lo Infinito y, por lo tanto, en otra causa más de celebración.

Es entonces insensato y pueril alimentar cólera hacia las personas que parecen dañarnos. Mismo si de hecho pueden ser culpables de sus actos, no pueden hacernos nada que Dios no desee.

01 de Nisan 5786